Me siguen los trenes
los hermanos
los padres ausentes
las relaciones rotas
las personas incompletas
... la soledad
la búsqueda ...
las mujeres castradoras.
Me siguen los trenes
y de sus chimeneas van saliendo sueños rotos
que no quieren escribirse.
Mostrando entradas con la etiqueta 07.02.01 BOCADILLOS. Mostrar todas las entradas
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OJOS CON LIMÓN
Mi madre está en el DF gracias a los puentes de México. Claro, los puentes que importan: los de suspensión laboral. ¿Hay otros que unan tanto?
La conocemos. 24 años no pasan como si nada.
¿Qué hacemos hoy?
¡Vamos al mercado de plantas y flores de Xochimilco!
Llegó mi tía Nola a la casa. Aunque la tía Nola es hermana de mi papá, se lleva mejor con mi mamá y se dicen hermanas. Lo que me hace preguntarme: si mi papá es hermano de mi tía, y mi tía es hermana de mi mamá... ¿yo soy producto del incesto?
Mierda.
Bueno. Vamos al mercado.
Huicho manda mensaje: ¿Qué harás esta noche, Cerebro?
No lo sé, Pincky. Por lo pronto salgo con mi hermana, mi mamá y mi tía.
Nos fuimos al mercado. Dos horas desde Xola hasta Cuemanco cortesía del tráfico. Pero valió la pena el viaje.
Llegamos y mi madre con los ojos abiertos, caminando de puesto en puesto y preguntando precios de plantas. Ahora le gusta una, ahora le gusta otra, ahora corre a ver otra, ahora levanta otra... y sigue así de puesto en puesto, de planta en planta.
Sólo puedo verla con los ojos abiertos. La cara radiante, la sonrisa enorme y sus brazos gordos cargando bolsas con plantas dentro.
Llevamos ya tres horas caminando por el mercado y el ánimo no se agota. Al contrario, las "hermanas" entre chismes y demás siguen viendo plantas. Se detienen sólo en los puestos donde hay flores. Plantas verdes sin flor no son dignas de atención. Es ese extraño complejo de abeja que nos ha heredado a mi hermana y a mí.
Tengo hambre. Ellas siguen viendo plantas. Una señora vende fruta y me detengo a comprar un vaso de jícama con naranja.
- ¿Cómo la quiere, joven?
- Con todo.
- ¿Limón y chile?
- Con todo.
La señora prepara la fruta. Deja caer el polvo de chile.
Está buenísimo, joven, no es del que raspa, pica sabroso. Y mientras dice esto coloca medio limón en el exprimidor. Sonriente aprieta y el jugo sale directo hacia el vaso con fruta y directo hacia mis dos ojos. El jugo entra directo en los dos, sin miramientos, sin discriminar, agarra parejo.
Un grito.
- ¿Le entró limón en el ojo, joven?
- No, me entró limón en los dos.
Y dos lágrimas bajan por mis mejillas. Curioso, hace tiempo que no lloro. Bueno, no esperaba llorar gracias al limón que iba en mi vaso de fruta.
Me prometí no volver a llorar.
Y todo por un vaso de fruta con limón.
La señora me entrega con pena el vaso y yo sólo siento que arde.
Un momento después puedo ver de nuevo. El ardor es leve pero puedo ver. Y la fruta está deliciosa. Le convido a mi hermana, a mi tía y a mi madre. Comemos mientras seguimos caminando entre las plantas.
Tres horas ya.
Vamos de regreso al carro.
Cuatro horas en el mercado. La cajuela del carro casi llena y la sonrisa en plenitud de mi mamá y mi tía.
Son las 6 de la tarde y no hemos comido. Salvo unas tostaditas dulces de quién sabe qué y la fruta con limón y chile.
Pero valió la pena.
Ahora regresamos a casa para que mi mamá cocine la guajolota destazada que trajo en su maleta cargando desde Oaxaca.
Sólo mi madre pudo hacer eso.
Nos quiere.
al + infinitivo
Gracias a ti odio los naranjos. Y las mandarinas. Antes disfrutaba el olor puro de ellas, me gustaba seguir el aroma en la calle hasta encontrarlas. Ahora las huelo y me viene tu recuerdo.
Anoche quise pararme bajo tu balcón. Darte serenata a punta de improperios. Uno tras otro, hilvanados en mi más puro resentimiento. Se acerca el no aniversario, habría que celebrar.
¿Para qué me buscas?
Olvídalo. Olvídame. Anda a lastimar a otros. Especialista. Déjame en paz. Sal de mi mente, cisticerco.
¿Qué buscas? Que corra a tus brazos y te diga: Notecases.
Olvídalo. Olvídame.
Feliz no aniversario.
¿Qué es eso que no puedo olvidar?
¿Qué?
Eso, lo que no puedo olvidar.
No sé, seguro es algo que construí de ti. No creo que sea algo que tienes. Y si lo tienes, no me lo diste. Obvio.
¿Te molesta que te diga obvio?
Perdón. No más pleonasmos.
Hoy tengo ganas de dormir. Seguro me estoy deprimiendo. Quizás vuelva a llorar. Quizás se me caigan las alas, o me rompa las ramas.
Rompí la dieta. He vuelto a tomar alcohol. Dos cervezas, Amanda Miguel, Yuri, Rocío Durcal, Lupe D´Alessio, Edith Márquez... Cruda.
¿Sabes qué es lo peor? El sexo ya no me sabe igual. Le falta sal. O quizás un poco de nieve de leche quemada.
Me estoy volviendo insípido.
Y necesito dejar de extrañar. Te.
¿Qué extraño? ¿Qué, extraño?
A todo lo que no me gusta, le pongo limón.
Pero el limón me recuerda a las mandarinas y ellas me recuerdan a ti.
Libre asociación.
Necesito un poco de paz, un poco de calma, un poco de nada.
Dejar de pensar, tirarme en la cama, cerrar los ojos y escuchar sólo el ruido de mi respiración.
En las sombras tu sonrisa.
Cuando bailo, tu recuerdo.
Esa voz aguda de sonido robótico.
Hola, señor.
Y despierto. Abro los ojos. Me doy cuenta que salí del sueño. Ese sueño que pensé compartimos. Pero yo soñaba mientras tú dormías. Tú dormías mientras te veía. Y nada.
Iré, una vez más, a tirar pétalos en un puente para perder la tristeza.
Quizás, no sé, esta vez algo sí cambiará.
En mí.
De alguna forma.
Espero.
O no sé.
Espero, quizás, algo que no tendré.
Kafka.
Anoche quise pararme bajo tu balcón. Darte serenata a punta de improperios. Uno tras otro, hilvanados en mi más puro resentimiento. Se acerca el no aniversario, habría que celebrar.
¿Para qué me buscas?
Olvídalo. Olvídame. Anda a lastimar a otros. Especialista. Déjame en paz. Sal de mi mente, cisticerco.
¿Qué buscas? Que corra a tus brazos y te diga: Notecases.
Olvídalo. Olvídame.
Feliz no aniversario.
¿Qué es eso que no puedo olvidar?
¿Qué?
Eso, lo que no puedo olvidar.
No sé, seguro es algo que construí de ti. No creo que sea algo que tienes. Y si lo tienes, no me lo diste. Obvio.
¿Te molesta que te diga obvio?
Perdón. No más pleonasmos.
Hoy tengo ganas de dormir. Seguro me estoy deprimiendo. Quizás vuelva a llorar. Quizás se me caigan las alas, o me rompa las ramas.
Rompí la dieta. He vuelto a tomar alcohol. Dos cervezas, Amanda Miguel, Yuri, Rocío Durcal, Lupe D´Alessio, Edith Márquez... Cruda.
¿Sabes qué es lo peor? El sexo ya no me sabe igual. Le falta sal. O quizás un poco de nieve de leche quemada.
Me estoy volviendo insípido.
Y necesito dejar de extrañar. Te.
¿Qué extraño? ¿Qué, extraño?
A todo lo que no me gusta, le pongo limón.
Pero el limón me recuerda a las mandarinas y ellas me recuerdan a ti.
Libre asociación.
Necesito un poco de paz, un poco de calma, un poco de nada.
Dejar de pensar, tirarme en la cama, cerrar los ojos y escuchar sólo el ruido de mi respiración.
En las sombras tu sonrisa.
Cuando bailo, tu recuerdo.
Esa voz aguda de sonido robótico.
Hola, señor.
Y despierto. Abro los ojos. Me doy cuenta que salí del sueño. Ese sueño que pensé compartimos. Pero yo soñaba mientras tú dormías. Tú dormías mientras te veía. Y nada.
Iré, una vez más, a tirar pétalos en un puente para perder la tristeza.
Quizás, no sé, esta vez algo sí cambiará.
En mí.
De alguna forma.
Espero.
O no sé.
Espero, quizás, algo que no tendré.
Kafka.
IMÁGENES
El viento está llegando a la Ciudad. Son los muertos que conocen su tiempo.
Este aire es de noviembre.
El frío empieza a sentirse.
Huele a copal y comida.
Chocolate caliente.
Flores amarillas en los campos. Los cerros se han vestido.
Fruta. Caña, tejocote, naranja, manzana, mandarinas, guayabas, jícamas, cacahuates...
Mole, arroz con leche, dulces tradicionales, café, mezcal, calabaza.
Calaveritas.
¿Dulce o travesura?
¿Mamá, los muertos de otras religiones también vienen?
Debes tener un año de muerto para poder venir.
Primero los inocentes, después los adultos.
Flores rojas y flores amarillas.
Velas.
Copal.
Colores, olores, sabores.
Tradición.
Hoy alegría, fiesta, júbilo mortuorio.
Mañana, indigestión.
.
Este aire es de noviembre.
El frío empieza a sentirse.
Huele a copal y comida.
Chocolate caliente.
Flores amarillas en los campos. Los cerros se han vestido.
Fruta. Caña, tejocote, naranja, manzana, mandarinas, guayabas, jícamas, cacahuates...
Mole, arroz con leche, dulces tradicionales, café, mezcal, calabaza.
Calaveritas.
¿Dulce o travesura?
¿Mamá, los muertos de otras religiones también vienen?
Debes tener un año de muerto para poder venir.
Primero los inocentes, después los adultos.
Flores rojas y flores amarillas.
Velas.
Copal.
Colores, olores, sabores.
Tradición.
Hoy alegría, fiesta, júbilo mortuorio.
Mañana, indigestión.
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A EMILIANO
Hace tiempo que no puedo dormir
O al menos no puedo dormir como es debido
“como la gente”, dice mi tía
que tengo el sueño volteado
como si fuera un calcetín
y me puse el sueño al revés.
Duermo de día y vivo de noche
O algo parecido
Pero si me acuesto de noche
“como la gente”
paso revolviendo el tiempo entre las sábanas.
No, no me revuelvo yo
El tiempo
El tiempo se revuelve
Gira hacia todos sus perfiles
Y no deja dormir
Por eso trabajo de noche
Duermo de día
O lo que sea esto que hago
Yo le llamo vida
“como la gente”
Tan mal no me va
Al menos me mantiene.
Mi sueño es un calcetín
Un calcetín volteado
Pero un calcetín lleno de poemas.
O al menos no puedo dormir como es debido
“como la gente”, dice mi tía
que tengo el sueño volteado
como si fuera un calcetín
y me puse el sueño al revés.
Duermo de día y vivo de noche
O algo parecido
Pero si me acuesto de noche
“como la gente”
paso revolviendo el tiempo entre las sábanas.
No, no me revuelvo yo
El tiempo
El tiempo se revuelve
Gira hacia todos sus perfiles
Y no deja dormir
Por eso trabajo de noche
Duermo de día
O lo que sea esto que hago
Yo le llamo vida
“como la gente”
Tan mal no me va
Al menos me mantiene.
Mi sueño es un calcetín
Un calcetín volteado
Pero un calcetín lleno de poemas.
Me di cuenta de algo
Hace tiempo que no puedo comer
Si como, me hace daño
Estoy repitiendo los sabores
Y me duele el estómago
Regurgito un poco
A veces pienso que me va a salir una bola de pelo
Como el gato
Exacto
Como el gato
Una bola de pelo con el sabor de lo último que comí
Tengo antojo de manzana
O de un poco de pan
O de eso que preparaba mi abuela y que no me gustaba
Me obligaba a comerlo
No te levantas de la mesa hasta terminarlo
Y no me gustaba
Y ahora se me antoja
Y no la tengo ya para que lo prepare
O a mi madre que aprendió la receta
En realidad era una receta muy simple
Hasta yo podría hacerla
Pero acá no venden esos ingredientes
O si los venden, se llaman de otra forma
Y no sé si saben igual
Probé acá algunas cosas y no saben igual
Seguro les cambió el sabor porque les cambiaron el nombre
Eso hacen los extranjeros
Las cosas no siempre son iguales
O parecidas
Al menos en la comida
Y no me atrevo a preparar lo que quiero
Porque las cosas se llaman diferente y deben saber distinto
O porque no está mi madre que conoció la receta
O mi abuela que empezó a prepararla
O porque no me atrevo a entrar a la cocina
O porque sigo despreciando la carne de gato.
Hace tiempo que no puedo comer
Si como, me hace daño
Estoy repitiendo los sabores
Y me duele el estómago
Regurgito un poco
A veces pienso que me va a salir una bola de pelo
Como el gato
Exacto
Como el gato
Una bola de pelo con el sabor de lo último que comí
Tengo antojo de manzana
O de un poco de pan
O de eso que preparaba mi abuela y que no me gustaba
Me obligaba a comerlo
No te levantas de la mesa hasta terminarlo
Y no me gustaba
Y ahora se me antoja
Y no la tengo ya para que lo prepare
O a mi madre que aprendió la receta
En realidad era una receta muy simple
Hasta yo podría hacerla
Pero acá no venden esos ingredientes
O si los venden, se llaman de otra forma
Y no sé si saben igual
Probé acá algunas cosas y no saben igual
Seguro les cambió el sabor porque les cambiaron el nombre
Eso hacen los extranjeros
Las cosas no siempre son iguales
O parecidas
Al menos en la comida
Y no me atrevo a preparar lo que quiero
Porque las cosas se llaman diferente y deben saber distinto
O porque no está mi madre que conoció la receta
O mi abuela que empezó a prepararla
O porque no me atrevo a entrar a la cocina
O porque sigo despreciando la carne de gato.
En el teatro “culto o intelectual” se acostumbra utilizar personajes profundos, con contrastes, matices o particularidades.
O bien, se renuncia al personaje y se hacen cosas más experimentales.
Los autores dramáticos no suelen ocupar personajes televisivos.
Los personajes televisivos son simples y sin contrastes
Estereotipos, les llaman algunos.
Aún en los personajes televisivos hay calidades de personajes.
Un personaje de Telenovela es diferente a uno de teleserie.
Los personajes de Telenovela nunca deben estar en una obra de teatro.
Los personajes, que no los actores.
Pero los personajes de Telenovela nunca aparecerán en una obra de teatro.
Un personaje de teleserie no es igual a un personaje de telenovela.
Hay diferentes tipos de teleseries.
Unas malas y otras buenas.
Los power rangers están clasificados dentro de esas.
Un power ranger no es malo ni es bueno.
Está más allá del bien y del mal.
Los power rangers no fueron creados para satisfacer los caprichos narcisistas de los autores del llamado teatro “culto o intelectual”.
Los power rangers están fuera de los prejuicios.
Los power rangers son personajes dramáticos complejos per se.
Amarilla es un power ranger.
Amarilla es un personaje dramático complejo.
Amarilla tiene matices y contrastes.
Amarilla no sólo es amarilla.
Amarilla es un buen personaje dramático.
Amarilla es más que un personaje.
Amarilla tiene una historia.
Amarilla está cansada de que no la tomen en cuenta.
Amarilla se merece estar en esta obra.
Amarilla se merece un premio.
O bien, se renuncia al personaje y se hacen cosas más experimentales.
Los autores dramáticos no suelen ocupar personajes televisivos.
Los personajes televisivos son simples y sin contrastes
Estereotipos, les llaman algunos.
Aún en los personajes televisivos hay calidades de personajes.
Un personaje de Telenovela es diferente a uno de teleserie.
Los personajes de Telenovela nunca deben estar en una obra de teatro.
Los personajes, que no los actores.
Pero los personajes de Telenovela nunca aparecerán en una obra de teatro.
Un personaje de teleserie no es igual a un personaje de telenovela.
Hay diferentes tipos de teleseries.
Unas malas y otras buenas.
Los power rangers están clasificados dentro de esas.
Un power ranger no es malo ni es bueno.
Está más allá del bien y del mal.
Los power rangers no fueron creados para satisfacer los caprichos narcisistas de los autores del llamado teatro “culto o intelectual”.
Los power rangers están fuera de los prejuicios.
Los power rangers son personajes dramáticos complejos per se.
Amarilla es un power ranger.
Amarilla es un personaje dramático complejo.
Amarilla tiene matices y contrastes.
Amarilla no sólo es amarilla.
Amarilla es un buen personaje dramático.
Amarilla es más que un personaje.
Amarilla tiene una historia.
Amarilla está cansada de que no la tomen en cuenta.
Amarilla se merece estar en esta obra.
Amarilla se merece un premio.
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