QUIZÁS DOMINGO



Con mi abuelo yo no conviví demasiado.


El primer recuerdo que tengo de mis abuelos juntos es uno que no poseo.

En la casa de mi abuela, su cuarto estaba subiendo las escaleras a la derecha.

El de mi abuelo era subiendo las escaleras y derecho, frente al baño.

Mi abuela tenía una terraza en su cuarto.

Mi abuelo un cuadro con unos perros devorando un venado.

Mi abuela pasaba los días en casa cocinando para toda la familia: hijos, nietos…

Mi abuelo llegaba a la casa cada tanto tiempo. Llevaba sombreros de bejuco, tostadas y alguna que otra cosa. Entraba y tomaba posesión de su cuarto, de la casa. Hacía tiempo que ya no vivía ahí, sólo llegaba un par de días y se iba.

Trabajaba en el Registro civil.

Trabajaba fuera de la ciudad.

Y casi nunca estaba en casa.

A pesar de eso, mi abuela siempre lo esperaba.

Ella era la reina de la casa. Todo, absolutamente todo giraba en torno a ella. Pero cuando mi abuelo llegaba, ella, la reina, bajaba del trono y miraba pasar al hombre que conocía como su marido. No decía nada, sólo lo miraba pasar. Y a veces bajaba la mirada.

Mi abuelo se fue de casa y no volvió.

Tuvo otra familia.

Y otra.

Y otra.

Y otras mientras estaba con mi abuela.

Ella lo sabía, pero aún así, lo esperaba.

Cuando tuvieron que hacer trámites legales para vender la casa del pueblo, mi abuela buscó el acta de matrimonio y no la encontraron por ningún lugar. En ningún libro del Registro civil. Como si nunca se hubieran casado. Tanta vida compartida que se perdió en un papel que alguien desapareció.

“Alguien”.

A pesar de eso, siguieron compartiendo algunos eventos.

Bodas de hijos.

Bodas de nietos.

Mi abuelo entraba a la casa. La casa que todos conocemos como la casa de la abuela. Ella no decía nada, no se oponía, lo dejaba estar.

Pero ya no hablaban.

Cuando mi abuela iba a morir, mi abuelo fue a verla. Estuvo un par de días y decidieron que mejor se fuera. Mis tías decían que ella estaba muy inquieta, que no podía descansar.

Mi abuelo se fue.

Mi abuela murió a los tres días.

Mi abuelo estuvo sentado frente al féretro durante todo el velorio. Acompañando a "la difunta", como dijo él.

Él murió un año después.

Quizás mi abuela lo esperaba.

Yo me pregunto, porque no sé. Quizás cuando entienda porqué mi abuela esperaba a mi abuelo, aún sabiendo todo lo que él hacía, le preparaba la comida, lo recibía, no dormían juntos pero lo esperaba...

Quizás cuando entienda porqué mi abuela esperaba a mi abuelo, mirando de vez en cuando hacia el zaguán esperando que se abriera y entrara él, quizás entonces y sólo quizás, yo pueda querer a mi abuelo.

O pueda entender el amor.